Va y le dice Frankie, el hijo de 8 años de Tommy Fleetwood, la semana pasada a su padre:
-Sabes lo que nunca has hecho?
-Nunca has ganado un torneo en el que yo pueda venir a abrazarte en el green del 18.
Boom!
El niño acaba de crear una "peli" en la mente de su padre, quien se vé obligado a visualizar la escena.
A ver de antemano a su hijo abrazándole en el green del 18 tras ganar un torneo.
Al margen de la Ryder y de la FedEx Cup, no era este el mejor año de Tommy.
Domingo. New Delhi. DP World Indian Championship.
Tommy Fleetwood Campeón, dos golpes por delante del segundo. Sólo tenia a alguien por delante...
A su hijo Frankie, que corrió a abrazarle en el green del 18.
Visualizar no es conseguir, pero ayuda.
Joder, no sé porqué. Pero es así.
En mi caso, la bola casi nunca hace exactamente lo que quiero.
Pero cuando ocurre, siempre lo había dibujado bien en mi cabeza. Cómo quiero que vuele. Dónde quiero que aterrice. Cuantos botes va a dar. Cómo es la caída en green...
No te flipes -Me digo.
Jajajaja. Si la vida fuera un software, una simulación...Tendría todo el sentido.
No?
Seve Ballesteros tenía muy claro lo de visualizar. Seve hacía arte porque podía visualizar los golpes más locos de imaginar....
porque todo el mundo había entrenado en el campo de golf.
En cambio Seve había entrenado FUERA del campo de golf. En la playa. En las rocas. En el prado.
Por eso era capaz de imaginar golpes que nadie pudo haber dibujado antes en su cabeza.
Cerraba los ojos antes de golpear y veía la bola rodar hasta el hoyo.
Pasa en la vida también.
Luchamos y conseguimos aquello que somos capaces de visualizar.
Como Frankie, el hijo de Tommy Fleetwood.
Buen fin de semana golfers!
P.D.I: Que lo visualicéis todo bien. P.D.II: Y dádle fuerte por si acaso!
