Si estás atento,
el mejor consejo de tu vida viene probablemente de un desconocido.
No del Garmin.
No del Profe de siempre.
Dios te envía un desconocido. Para que espabiles.
Te cuento enseguida el truco que también contaron a Justin Rose mucho antes que a mí.
A mí me lo contaron en Golf de Pals, el viernes pasado. Antes de que Rose ganara su St. Jude Championship con un juego impecable...y algo de suerte en el playoff.
Rose se merece estar en la Ryder de este año. No? Tengo la sensación de que es su año y que va ser protagonista.
A lo que voy, una ronda de 9 hoyos en muy buena compañía, un inicio más que aceptable durante 2/3 hoyos y después....
Adiós, querido swing... No me dejes ahora! Jajajajaja. Un desastre de golpes.
Os suena?
Al terminar, uno de los compañeros de partida que me había observado en silencio y con aspecto de sabio aristotélico, se me acerca y me susurra:
- Tira bolas con los pies casi juntos.
-Como?
-Te mueves hacia los lados en lugar de rotar. Eso me pasaba a mí.
-Tira bolas con los pies casi juntos.
Le dí las gracias con la sonrisa de quien sabe que se lleva un tesoro a casa. He revisado ese drill por mi cuenta. Seguramente ya lo conocías, yo lo había escuchado, pero tal vez no era el momento.
He descubierto que soluciona varias cosas:
- Mejor equilibrio → Con los pies juntos, tu cuerpo “te obliga” a mantener el centro de gravedad estable para no caerte.
- Mayor rotación controlada → Al no poder dar pasos laterales, aprendes a girar sobre tu eje y no a balancearte.
- Sensibilidad y ritmo → Descubres que no necesitas “pegar fuerte” para hacer un buen impacto, lo que mejora el timing.
- Conexión mano-cuerpo → El swing se vuelve más coordinado y menos dependiente de la fuerza bruta.
A mí me lo dijo un señor sabio de pelo blanco en Golf de Pals. El viernes pasado.
Se ve que a Justin Rose se lo recomendaba Sean Foley (quien fué también entrenador de Tiger Woods). Foley era un gran defensor y promotor de este truco, decía que
"Ayuda a entrenar el centro de rotación y la secuencia correcta del swing”.
Pues eso.
Yo lo tengo grabado a fuego. Creo que lo entrenaré y que caeré de culo a menudo. No importa.
Tal vez te sirva a tí también. Se ve que se pierde muy poca distancia tirando de esa forma.
A veces no escucho. Pero a ese señor sabio de pelo blanco de cuyo nombre no puedo acordarme...
Le escuché.
Porque para escuchar, no vasta con oír.
Hay que caer de culo.
Buen fin de semana golfers!