Se ve que cuando vas al cielo, hay unos voluntarios que te ayudan a dejar tu coche en el parking del cielo y pasan unos autobuses cada 5 minutos que te recogen para llevarte a la entrada.
El chófer te saluda con una sonrisa en la cara y la gente también está contenta y lleva gorras como cuando en la escuela era el día de la excursión.
Se ve que en el cielo hace siempre un tiempo de puta madre y tienes la playa muy cerca y antes de llegar se ve desde el autobús la urbanización del cielo, donde la gente se construye villas de fachadas blancas con tejados de terracota.
Al llegar hay un cartel que pone "Bienvenido al Real Club Valderrama".
Una vez ya dentro, todo está ordenado y bien indicado, es como un gran jardín verde de hierba y plantas cuidadas y cortadas al milímetro donde la gente aprovecha para jugar al golf, los coches son eléctricos, hay juegos para los niños pero también para mayores...
Las calles son como alfombras de hierba flanqueadas por alcornoques centenarios o milenarios -claro- y hay lagos y caminos perfectos para llegar a cualquier parte.
Y como en el cielo siempre hace sol y buen tiempo, tienen fuentes de agua en todo el recinto para cuidar la hidratación y dispensadores de crema solar para cuidarte la piel.
Incluso ponen música. En el cielo ponen flamenco del bueno. En directo.
Y como estás en el cielo te aparecen Dioses como Mickelson, García, Rahm, De Chambeau... Están ahí, jugando al golf a tu lado.
Claro, que van a hacer? Ves al bueno de Ian Poulter bromeando en el putting green, a David Puig dando bolas...
Abraham Anser compitiendo de tú a tú con los grandes, nivel Dios.
Además, lo mejor de todo es que a muchos de vosotros os he conocido en persona, allí.
En el cielo.
Bienvenidos, traed amigos. Lo pasaremos bien.
Feliz fin de semana Golfers!